martes, 10 de julio de 2018

LOS ESCRITORES NOVATOS VS. LOS ESCRITORES EXPERTOS



(Liliana Tolchinsky. Universidad de Barcelona)


Cuando redactamos un texto no comenzamos directamente, ni continuamos hasta el final componiendo página tras página sin retrocesos ni interrupciones. Redactar no es tarea sencilla; aunque, para nuestro consuelo, se facilita con la práctica, sobre todo si tenemos claro a quién, para qué, sobre qué y cómo escribimos. Comencemos por el final: el proceso de producción.
Para redactar se realizan tres actividades: planificar, traducir ideas a palabras y revisar. Al planificar anticipamos lo que escribiremos; al traducir ponemos en palabras aquello que queremos decir, y al revisar repasamos lo escrito para verificar si efectivamente convertimos en palabras lo que queríamos decir, tanto en contenido como en forma. Es muy importante resaltar que estas actividades no son ni sucesivas ni separadas, sino recursivas y simultáneas.
En general, cuanto más se escribe, más fácil resulta escribir. Cuanta más práctica se tiene, mayor recursividad y simultaneidad se da en las actividades.

Los escritores expertos planifican mientras escriben, traducen en palabras párrafos enteros mientras planifican, revisan mientras traducen y tienen claro que escribir es reescribir. No quedan prendados de sus propias expresiones, sino que cambian, alteran, modifican, prueban distintas alternativas y eliminan.

Los escritores noveles se centran en el contenido. Se preocupan, sobre todo, de poner en el texto lo que saben o lo que van recordando sobre el tema o acontecimiento, tal como va apareciendo en la memoria a largo plazo. Casi todo su tiempo lo invierten en la traducción; muy poco en la planificación y la revisión. En cambio, los escritores más avezados trabajan tanto con los aspectos de contenido como con las cuestiones retóricas. No solo se detienen en «qué decir» sino en «cómo decirlo». Alteran el orden en el que presentan las ideas si no les parece claro, cambian una expresión si no les parece que está bien construida, quitan o agregan detalles según van revisando el texto. En general, dedican más tiempo a la planificación y a la revisión. Esta manera de redactar lleva a una transformación del conocimiento en la mente del escritor: entiende mejor y de otra manera lo que ha ido redactando como resultado de haberlo redactado. En la redacción del experto, los dos tipos de problema (de contenido y retóricos) están interactuando continuamente, por lo que  adopta una postura crítica que le permite ir reformulando ideas y texto, lo que genera una transformación del conocimiento.
En el escritor avezado y maduro se agudiza la sensibilidad a uno de los componentes del espacio retórico: la audiencia. Así, los escritores cognitivamente maduros y con mucha práctica son capaces de anticipar las diferentes interpretaciones de su texto e ir aclarándolas o rebatiéndolas para alcanzar una comprensión más amplia de su escrito.

Además, es fundamental conocer las prácticas discursivas de la comunidad específica a la que pertenece la audiencia para poder leer el texto como otro miembro de dicha comunidad, para anticipar las posibles críticas y revisar el texto en profundidad.

viernes, 22 de junio de 2018

Revista "Laboratorio de escritura" Nº 1


El laboratorio de escritura es un espacio en el que se estudia y practica la mecánica de los textos
A través de procesos históricos los textos se van conformando en estructuras convenidas por las sociedades. Si estudiamos como funciona cada elemento de un tipo textual, aprenderemos más fácilmente a escribir. Incluso la ficción tiene estructuras textuales convenidas socialmente.




jueves, 21 de junio de 2018

Taller de producción de textos de minificción (Julio 2018)

Me convenzo ahora de que la brevedad
es una entelequia cuando leo una línea y me parece
más larga que mi propia vida, y cuando después leo una novela
y me parece más breve que la muerte
(Gabriel Jiménez Emán)


TÍTULO DEL TALLER
Escrituras breves
A quien va dirigido
Adolescentes a partir de 16 años y adultos.
Objetivo general Escribir textos de minificción a partir de la lectura solidaria y el estudio ameno de la teoría de la ficción breve.

Objetivos específicos
-         Intercambiar opiniones en torno a la estructura y funcionamiento del microcuento
-         Identificar elementos que permitan la escritura de ficciones breves
-         Escribir y difundir textos propios de minificción

Metodología
Mediante la presentación de diversos textos de minificción, los participantes seleccionarán y propondrán materiales de lectura relacionados con la ficción brevísima, generando un clima de intercambio cooperativo que construya elementos de análisis de las marcas de lenguaje y los espacios de interpretación de un texto de ficción breve. Posteriormente se materializará una compilación a través de una revista digital que será publicada en un evento de divulgación literaria.

Lugar Sala de conferencias de la Fundación Bordes
Horarios: Lunes de 03.00pm a 05.30pm

Los productos
            El taller finaliza con la presentación de la revista (digital) dedicada al estudio y la compilación de los textos de minificción.

Bibliografía

Álvarez, Mariela. Textos de anatomía comparada.
Armas A., Alfredo. El osario de Dios. 1969
Balza, J. Iniciales
Calzadilla, Juan. Libro de las poéticas
Fragui, Gonzalo. Pueblerías
_____________.Poeterías
Monterroso, Augusto. La oveja negra y demás fábulas
Ramos S, José A.  La torre del timón.
______________. El cielo de esmalte
Rojo, Violeta. Manual ampliado para reconocer minicuentos
Sequera, Armando J. Me pareció que saltaba por el espacio como una hoja muerta



Inscripciones a través de: https://goo.gl/forms/q21NU0lF2cVF1MVC3


jueves, 7 de junio de 2018

Ejercicio de lectura detenida de un fragmento escrito por Daniel Pennac

El siguiente es un fragmento del libro "Como una novela", de Daniel Pennac. La invitación es a que lo leas detenidamente. Al final encontrarás un enlace de acceso a una serie de preguntas acerca del texto


-Es un «hecho social». Una acumulación de «hechos sociales» que podrían resumirse en que nuestros hijos son también hijos e hijas de su época mientras que nosotros sólo éramos hijos de nuestros padres. 
-¿...? 
-¡Claro que sí! De adolescentes, no éramos los clientes de nuestra sociedad. Comercial y culturalmente hablando, era una sociedad de adultos. Ropas comunes, platos comunes, cultura común, el hermano pequeño heredaba los trajes del mayor, comíamos el mismo menú, a las mismas horas, en la misma mesa, dábamos los mismos paseos el domingo, la tele unía a la familia en una única y misma cadena (mucho mejor, además, que todas las de hoy), y, en materia de lectura, la única preocupación de nuestros padres era colocar determinados títulos en estantes inaccesibles. 
-En cuanto a la generación anterior, la de nuestros abuelos, prohibía pura y simplemente la lectura a las chicas. 
-¡Es cierto! Sobre todo la de novelas: Da imaginación, la loca de la casa». Eso es malo para el matrimonio... 
-Mientras que hoy... los adolescentes son clientes de pleno derecho de una sociedad que los viste, los distrae, los alimenta, los cultiva; en la que florecen los macdonalds, los burgers y las 'boutiques de moda. Nosotros íbamos a guateques, ellos a discotecas, nosotros leíamos un libro, ellos se rodean de cassettes... A nosotros nos gustaba comulgar bajo los auspicios de los Beatles, ellos se encierran en el autismo del walkman... Se ve incluso esa cosa increíble de barrios enteros confiscados por adolescentes, gigantescos territorios urbanos entregados a sus vagabundeos. 

¿Leíste detenidamente el fragmento? Accede al enlace, responde y aporta tus opiniones:

https://goo.gl/forms/2nusOen49FeFBMkS2

Si te interesa saber más sobre el autor te invito a que veas la siguiente entrevista: