domingo, 16 de septiembre de 2018

Taller de expresividad literaria (del 25 sept al 23 oct 2018)

San Cristóbal, 16 de septiembre del 2018



Lugar Liceo Bolivariano “San Miguel de Pirineos”
Horarios: Martes, de 05.00pm a 07.30pm
Duración: 16 horas

A quien va dirigido:


Adolescentes, jóvenes y adultos

Certificado por: Gabinete de cultura Táchira / Plataforma editorial “El Perro y la Rana” / Casa de las letras Andrés Bello

Objetivo general:
Crear un espacio de participación para la cultura literaria en la comunidad que fomente la participación ciudadana

Objetivos específicos:
-         Propiciar el estudio y la reflexión en torno a la expresividad literaria local, nacional y mundial
-         Desarrollar técnicas de acompañamiento pedagógico de la escritura bajo un clima de interacción responsable y de respeto
-         Practicar los procesos de edición de textos literarios de autoría
-         Preparar la publicación de un texto literario de autoría en una revista digital


Metodología
A través del intercambio mutuo, la lectura compartida de textos literarios o de teoría literaria, así como de la experiencia previa de los participantes y bajo la “mediación pedagógica” se promoverá la lectura y la escritura de textos de cualquier género y estilo, según sea la preferencia de cada participante.


Inscripciones: a través de:


Nota: cubierta la cantidad de 20 participantes, los restantes estarán en lista de espera y serán convocados según orden de inscripción en caso de que alguno(s) de los primeros inscritos se retire(n).


Los productos
El taller finaliza con la presentación de la revista (digital) dedicada al estudio y la compilación de los textos.




Tallerista: Leonardo J. Bustamante
C.I. V-15027705

Bibliografía
Teórica:
Piglia, Ricardo (1986) Crítica y ficción.
Volpi, Jorge (2016) Leer la mente.

Literaria:
Kazuo, Ishiguro (2017) Discurso con motivo del Nóbel de literatura:
Medina, Segundo (1999) Cuentos de a tres.
Monterroso, Augusto (1965) La oveja negra y demás fábulas
Murakami, Haruki (2009) Todos los hijos de Dios bailan
Neruda, P. (1982) Confieso que he vivido
Palomares, R. (2007) Vuelta a casa.

NOTA: Para descargar la bibliografía accede al siguiente enlace:
 https://drive.google.com/open?id=1Q8tJVNZPjqp0EbuBvn29XjXTBAyt9Ggl

lunes, 20 de agosto de 2018

Taller de escritura de cuento de horror







“Los niños tendrán siempre miedo
a la oscuridad, y los hombres de mente sensible
temblarán siempre ante la idea de mundos ocultos
e insondables de extraña vida que pueden latir
en los abismos que se abren
más allá de las estrellas”
(Lovecraft)


TÍTULO DEL TALLER
Taller de estudio y producción de cuentos de horror

A quien va dirigido
Adolescentes a partir de 14 años y adultos

Propósito 
Producir textos escritos del género cuento en modalidad horror

Metodología
Mediante la revisión de la teoría literaria, una selección de cuentos de horror, del cine, el archivo sonoro de horror y la imagen horrenda, a través de la interacción y la construcción cooperativa de rasgos textuales del género y definiendo tipologías textuales y mecánicas del lenguaje del miedo, los participantes estructurarán un plan de escritura de un cuento de horror que redactarán progresivamente durante el tiempo del taller, socializando la experiencia tenida durante el proceso de creación, identificando barreras y aciertos que serán manifiestos a través de la interlocución como intercambio durante la puesta en escena de lecturas oralizadas.

Lugar 
Sala de conferencias de la Fundación Bordes

Inicio 
03 de septiembre del 2018

Horarios
Lunes de 03.00pm a 05.30pm

Los productos
El taller finaliza con la presentación de la revista (digital) "Laboratorio de escritura" (https://m.facebook.com/revistalaboratoriodeescritura) dedicada a la reflexión y divulgación de los procesos de escritura



Tallerista: Leonardo J. Bustamante
C.I. V-15027705


Bibliografía
Borges, Jorge L., El Aleph. Anagrama. Buenos Aires. 1972
Bravo, Víctor. Los poderes de la ficción. Monte Ávila, Caracas. 2004
Cohen, E. Con el diablo en el cuerpo. Filósofos y Brujas en el Renacimiento. Taurus. México, DF. 2003
Cortazar, Julio. Bestiario
Garmendia, S. (1986). Los pequeños seres, Memorias de Altagracia y otros relatos. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
González, Fernando. El horror en la literatura. Revista de teoría de la literatura y literatura comparada, nº1, pp. 27-50   https://doi.org/10.15366/actionova2017.1
Hobbes, T. Leviatán (fragmentos)
Kramer, H. y Sprenger, J. Malleus Maleficarum (El martillo de los brujos)
Poe, Edgar A. Barril de Amontillado y otros cuentos.
Pulido. José A. “El horror: un motivo literario en el cuento latinoamericano y del caribe”
Medina, Segundo. Cuentos de a tres-1 (“La noche de los gatos”). Editorial Zócalo
Quiroga, Horacio. Cuentos de horror, locura y muerte. La oveja negra. Buenos Aires. 1982
Rodríguez, Jorge. La piel del lagarto. Monte Ávila. Caracas. 2012
Shelley, M. Frankenstein.
Todorov, T. Memoria del mal, tentación del bien. Siglo veintiuno.
Urdapilleta, Mario. Bestiario medieval en las crónicas de indias. SXV y SXVI)
Yourcenar, M. Fuegos. (Clitemnestra o el Crimen)
Zygmunt Bauman: Modernidad y ambivalencia. Anthropos, Barcelona, 2005
E. T. A. Hoffmann. Vampirismo.

domingo, 19 de agosto de 2018

¡POR MIS SANTAS BARBAS!


Estos nuevos barbones circulan libremente por los centros comerciales del mundo y otros museos del consumo, pavoneándose ante la historia, y creyéndose más varoniles que aquellos que vivieron su barbuda vida entre la clandestinidad y las ergástulas. Aunque los clandestinos de antaño no tendrían más que un viejo jabón para asearla y mil sueños de una sociedad más justa y equitativa, una sociedad que aunque alienada por el tejido de las redes sociales, sigue en el fondo de sus rincones, soñando adormecida, un mundo más justo y más humano.



       De un tiempo atrás y hasta la orilla del tiempo presente, la fascinación por las barbas parece resurgir del fondo de un tenue pasado, poco claro al inconsciente de los latinoamericanos; y es que, a diferencia de los europeos, los del nuevo continente no disponemos de imaginarios epocales concretos en los que la mitad de los rostros varoniles estuviera teñida por los viriles y masculinizantes bellos faciales. Si acaso uno que otro héroe patrio o algún pensador aparecen inmortalizados por la pictografía histórica, luciendo épicas o intelectuales barbas, es obra de la fortuita casualidad.
Imagen relacionadaAntes bien, los hombres latinoamericanos cargan, lomo a cuestas, el signo del trauma de las décadas de los 60 y los 70’ en que lucir barba era señal equívoca de comunista, agitador, retardatario, panfletario, guerrillero urbano, cimarrón, extremista, y otros peyorativos de turno que podían convertir la vida de los felpudos portadores en una aventura no exenta de reales peligros entre los que se incluían detención y –si hubiere algún otro aditivo, como el del libro de un soviético dentro de la mochila–, tortura y desaparición. Puede imaginarse –con mayor rasgo de verosimilitud y menos risa– a varios barbudos caer desde las puertas de un helicóptero de la DISIP directo al fondo sin fondo del Mar Caribe; y es que las barbas, por muy sensuales, no mantienen el cuerpo a flote.
Pero este siglo, a diferencia del decimonónico y los siguientes, viene con nuevas combinatorias en el tejido social y no es cualquier cultura de la imagen, sino una peculiar forma en la que la imagen digital, líquida, abunda por las redes sociales, tejiendo nuevos imaginarios con la capacidad de establecer nuevos estereotipos, y empleando una lógica tanto más poderosa que performa a la posmodernidad como un espacio ubicuo: nuestra nostalgia del pasado es terrible y dolorosa, como la presencia de un padre muerto que asoma su fantasma.
Imagen relacionadaEsta posmodernidad –espacio sin tiempo, tragedia al mejor estilo shakespeareano en la que Hamlet, desde algún lugar de Dinamarca– exclama una definición que nos caracteriza: “¡The time is out of join!” (“El tiempo está fuera de quicio”). La condena del hombre posmoderno es la soledad y la desesperanza en el porvenir. Es tal vez esta la razón de que las redes sociales estén inundadas de la estética del vintage.
Lo avejentado, lo envejecido, constituye un intento de permitir la vida de lo nuevo y lo emergente, pincelado con efectos que le imprimen edad, quizá para engañarnos con la ilusión de una memoria. El vintage es una mentira se solapa como verdad en una época que pretende relativizarlo todo, incluso proclamas que en su esencia y expresión siguen resultando necesarias, vitales.
Desde el fondo, y decorada con trazos de un simulado pasado, aparecen hoy los nuevos barbudos, asomados al precipicio del presente: visten camisas de cuadros, botas de cuero (de la época del Harley D.), tatuajes con iconografías clásicas y luciendo barbas atendidas con recientes productos cosmetológicos. Tan antiguo resulta el simulacro que para lograr el efecto, usan hojillas tradicionales de afeitar, con cepillos de la época y todo. 
Estos nuevos barbones circulan libremente por los centros comerciales del mundo y otros museos del consumo, pavoneándose ante la historia, y creyéndose más varoniles que aquellos que vivieron su barbuda vida entre la clandestinidad y las ergástulas. Aunque los clandestinos de antaño no tendrían más que un viejo jabón para asearla y mil sueños de una sociedad más justa y equitativa, una sociedad que aunque alienada por el tejido de las redes sociales, sigue en el fondo de sus rincones, soñando adormecida, un mundo más justo y más humano. 


martes, 10 de julio de 2018

LOS ESCRITORES NOVATOS VS. LOS ESCRITORES EXPERTOS



(Liliana Tolchinsky. Universidad de Barcelona)


Cuando redactamos un texto no comenzamos directamente, ni continuamos hasta el final componiendo página tras página sin retrocesos ni interrupciones. Redactar no es tarea sencilla; aunque, para nuestro consuelo, se facilita con la práctica, sobre todo si tenemos claro a quién, para qué, sobre qué y cómo escribimos. Comencemos por el final: el proceso de producción.
Para redactar se realizan tres actividades: planificar, traducir ideas a palabras y revisar. Al planificar anticipamos lo que escribiremos; al traducir ponemos en palabras aquello que queremos decir, y al revisar repasamos lo escrito para verificar si efectivamente convertimos en palabras lo que queríamos decir, tanto en contenido como en forma. Es muy importante resaltar que estas actividades no son ni sucesivas ni separadas, sino recursivas y simultáneas.
En general, cuanto más se escribe, más fácil resulta escribir. Cuanta más práctica se tiene, mayor recursividad y simultaneidad se da en las actividades.

Los escritores expertos planifican mientras escriben, traducen en palabras párrafos enteros mientras planifican, revisan mientras traducen y tienen claro que escribir es reescribir. No quedan prendados de sus propias expresiones, sino que cambian, alteran, modifican, prueban distintas alternativas y eliminan.

Los escritores noveles se centran en el contenido. Se preocupan, sobre todo, de poner en el texto lo que saben o lo que van recordando sobre el tema o acontecimiento, tal como va apareciendo en la memoria a largo plazo. Casi todo su tiempo lo invierten en la traducción; muy poco en la planificación y la revisión. En cambio, los escritores más avezados trabajan tanto con los aspectos de contenido como con las cuestiones retóricas. No solo se detienen en «qué decir» sino en «cómo decirlo». Alteran el orden en el que presentan las ideas si no les parece claro, cambian una expresión si no les parece que está bien construida, quitan o agregan detalles según van revisando el texto. En general, dedican más tiempo a la planificación y a la revisión. Esta manera de redactar lleva a una transformación del conocimiento en la mente del escritor: entiende mejor y de otra manera lo que ha ido redactando como resultado de haberlo redactado. En la redacción del experto, los dos tipos de problema (de contenido y retóricos) están interactuando continuamente, por lo que  adopta una postura crítica que le permite ir reformulando ideas y texto, lo que genera una transformación del conocimiento.
En el escritor avezado y maduro se agudiza la sensibilidad a uno de los componentes del espacio retórico: la audiencia. Así, los escritores cognitivamente maduros y con mucha práctica son capaces de anticipar las diferentes interpretaciones de su texto e ir aclarándolas o rebatiéndolas para alcanzar una comprensión más amplia de su escrito.

Además, es fundamental conocer las prácticas discursivas de la comunidad específica a la que pertenece la audiencia para poder leer el texto como otro miembro de dicha comunidad, para anticipar las posibles críticas y revisar el texto en profundidad.

viernes, 22 de junio de 2018

Revista "Laboratorio de escritura" Nº 1


El laboratorio de escritura es un espacio en el que se estudia y practica la mecánica de los textos
A través de procesos históricos los textos se van conformando en estructuras convenidas por las sociedades. Si estudiamos como funciona cada elemento de un tipo textual, aprenderemos más fácilmente a escribir. Incluso la ficción tiene estructuras textuales convenidas socialmente.




jueves, 21 de junio de 2018

Taller de producción de textos de minificción (Julio 2018)

Me convenzo ahora de que la brevedad
es una entelequia cuando leo una línea y me parece
más larga que mi propia vida, y cuando después leo una novela
y me parece más breve que la muerte
(Gabriel Jiménez Emán)


TÍTULO DEL TALLER
Escrituras breves
A quien va dirigido
Adolescentes a partir de 16 años y adultos.
Objetivo general Escribir textos de minificción a partir de la lectura solidaria y el estudio ameno de la teoría de la ficción breve.

Objetivos específicos
-         Intercambiar opiniones en torno a la estructura y funcionamiento del microcuento
-         Identificar elementos que permitan la escritura de ficciones breves
-         Escribir y difundir textos propios de minificción

Metodología
Mediante la presentación de diversos textos de minificción, los participantes seleccionarán y propondrán materiales de lectura relacionados con la ficción brevísima, generando un clima de intercambio cooperativo que construya elementos de análisis de las marcas de lenguaje y los espacios de interpretación de un texto de ficción breve. Posteriormente se materializará una compilación a través de una revista digital que será publicada en un evento de divulgación literaria.

Lugar Sala de conferencias de la Fundación Bordes
Horarios: Lunes de 03.00pm a 05.30pm

Los productos
            El taller finaliza con la presentación de la revista (digital) dedicada al estudio y la compilación de los textos de minificción.

Bibliografía

Álvarez, Mariela. Textos de anatomía comparada.
Armas A., Alfredo. El osario de Dios. 1969
Balza, J. Iniciales
Calzadilla, Juan. Libro de las poéticas
Fragui, Gonzalo. Pueblerías
_____________.Poeterías
Monterroso, Augusto. La oveja negra y demás fábulas
Ramos S, José A.  La torre del timón.
______________. El cielo de esmalte
Rojo, Violeta. Manual ampliado para reconocer minicuentos
Sequera, Armando J. Me pareció que saltaba por el espacio como una hoja muerta



Inscripciones a través de: https://goo.gl/forms/q21NU0lF2cVF1MVC3